martes, 15 de junio de 2010

plantillas de informción educación y comunicación

Comunicación y educación
El proceso didáctico como proceso de comunicación y significado y sentido de la mediación pedagógica
M G Correa mgcorrea_Comunicación y educación
Editado con fines educativos para la Especialidad en Competencias docentes, UPN-COSDAC, 4 de noviembre del 2009
Resumen de Lectura

Aunque el texto empieza bien al centrarnos en proceso didáctico como proceso de comunicación, en el momento en que empieza a divagar acerca de las interpretaciones semióticas y hermenéuticas, Correa nos impresiona con sus ideas muy torcidas e incompletas de otras áreas del saber, las cuales quiere meter a fuerzas en su pseudo interpretación filosófico-comunicativa de la mediación docente.
En fin, sus ideas principales son las siguientes:

La comunicación pretende hacer algo común, en una relación entre personas donde se construyen significados con base en dicha comunicación. La comunicación invade todas las áreas de la vida y la tarea de la educación ante el predominio de los medios de comunicación consiste en reconfigurar, construir y buscar el verdadero significado de imágenes y símbolos para evitar la alienación (según dice el autor).
Retomando a Marshall McLuham, importante teórica de la teoría de la comunicación y de la educación en comunicación, el autor del artículo no nos dice nada nuevo, solo que toda tecnología tiende a crear un nuevo mundo circundante para el hombre y que toda tecnología tiene el poder de entumecer la conciencia humana durante el periodo de su primera interiorización. Esto supondría que a través de las competencias aplicadas a la educación debe hacer trascender ese momento hasta una segunda o tercera interiorización de proceso de comunicación.
A continuación se hizo una precaria descripción del proceso de comunicación o también llamado “circuito de la comunicación” del método estructural-funcionalista (de cual por cierto, no se hace ninguna alusión) a través de la mínima descripción de los componentes de dicho proceso; en todo caso lo novedoso es la incorporación de tres elementos básicos para el logro de un proceso de enseñanza-aprendizaje en la comunicación educativa, estos fueron los siguientes: 1) la información (yo lo llamo lo entendido), 2 lo que es correcto (lo llamo la corroboración) y 3 las alternativas de solución (las llamo la corrección) todo esto, por supuesto, al proceso didáctico como proceso de comunicación.
Las alusiones a conceptos semióticos atribuidos a Pierce, fueron insignificantes y elementales. No se trata, claro, de hacer un tratado de semiótica para entender el proceso de comunicación y el lenguaje, pues de esto se ocupan la lingüística y la semiótica entre otras ciencias del lenguaje, pero sería importante marcar con mayor precisión la relación epistemológica entre aprendizaje-comunicación-enseñanza.
Interesantes afirmación la siguiente: “Las relaciones pedagógicas que se establecen son actos intrínsecamente culturales que inciden profundamente en la calidad de la educación y en el desarrollo humano”. Y en esto no hay duda de su validez, el problema está en que mediante una cita de George Gadamer sobre la acción hermenéutica, pretende el autor darle justificación filosófica a una cuestión que nada tiene que ver con el discurso hermenéutico o fenomenológico y dista años luz de ser una preocupación de éstas disciplinas. El articulista hace una ensalada para llegar a concluir artificiosamente que “la mediación pedagógica es capaz de promover y acompañar el aprendizaje de nuestros interlocutores, es decir, de promover en los educandos la tarea de cosntruirse y de apropiarse del mundo y de sí mismos”. Bien, pero me pregunto: “¿pa’que tanto brinco estando el suelo tan parejo?”
Luego tres afirmaciones fundamentales que son inobjetables: 1. En el aula se instauran múltiples mediaciones o relaciones simbólicas. 2. Las nuevas tecnologías han impactado tanto que es imposible prescindir de ellas. 3. Las instituciones dedicadas a la educación tiene un compromiso pedagógico con sus estudiantes y su sociedad, dentro de esta perspectiva, efectivamente, el docente es esencialmente un comunicador y mediador.

lunes, 7 de junio de 2010

aprendizaje y competencias

Semana 6 actividad 1
Garcive_aprendizaje y competencias.

La pregunta que sirve de hilo conductor de esta semana es. ¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en una simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?; esta interrogante sirve como un detonador apropiado para realizar las reflexiones necesarias sobre los documentos que acompañan a este trabajo.

En primera instancia se tratarán las concepciones de aprendizaje que nos presenta Pere Marquéz, de las cuales destacan dos puntos a considerar, a saber: a) situar la educación por competencias en alguna perspectiva de aprendizaje, y b) decidir cuales concepciones son más adecuadas con este enfoque en competencias.

El recorrido que realizó el autor a través de las más importantes escuelas psicológicas y pedagógicas de los últimos dos siglos, nos ofrece un panorama resumido de las maneras como se ha interpretado epistemológicamente el problema de conocimiento, o en lenguaje pedagógico-didáctico, del proceso de aprendizaje.

Mientras que algunas perspectivas teóricas enfatizan al conocimiento como objeto principal del proceso enseñanza-aprendizaje, es posible ver que, dados los vertiginosos cambios políticos, económicos y sociales del mundo, no solo se trata ya únicamente del dominio de conocimientos, sino de la significatividad de estos y su aplicabilidad en la solución de problemas reales, es decir, conseguir el desarrollo de aprendizaje y competencias.

En ese sentido, aunque todas las teorías descritas en el texto ofrecieron explicaciones valiosas y adecuadas en su momento y lugar específico, en la actualidad los nuevos modelos pedagógicos se han inclinado por rescatar las teorías del aprendizaje significativo, la psicología cognitiva y la propuesta constructivista, por ser éstas las que ofrecen mejores herramientas para explicar el proceso de conocimiento y la ejecución del aprendizaje.

Estas tres corrientes destacan que el proceso de enseñanza-aprendizaje no debe estar cargado solo a la acumulación de conocimientos enciclopédicos, sino más bien, a una resignificación de lo aprendido en función de la utilidad, funcionalidad y viabilidad de los conocimientos en situaciones reales y específicas para los individuos, en ese sentido, estas corrientes refuerzan la tendencia al desarrollo y promoción de competencias.

Resulta claro, que aún sin el refuerzo de la lectura de Vargas, la respuesta a la pregunta que inició este escrito es negativa. El ser humano es una criatura que aprende de toda situación vital, en ese sentido parecería un proceso trivial, pero en realidad la estructuración sistemática del conocimiento y su aplicación es harto más compleja. Efectivamente se trata de poder evaluar los procesos cognitivos en la actividad de enseñanza-aprendizaje pero no son preguntas cualesquiera, pues, en todo caso, el desarrollo de competencias debe conducir a la construcción de aprendizajes significativos que promuevan la acción. A través de las competencias se potencian los conocimientos para la resolución de problemas, no son emplean al conocimiento, sino que son los mecanismos de acción y reacción que permiten que el sujeto actualice todo su bagaje para actuar en consecuencia, como se puede ver, la construcción de competencias es inseparable de la formación de modelos de movilización y actualización de conocimientos y experiencias

lunes, 10 de mayo de 2010

Bienvenido a este espacio

Bien llegado visitante que deambulas en el trágico sentido del sinsentido que es la existencia humana, aquí hallarás notas interesantes sobre el mundo de la enseñanza de la filosofía en México, espero sea un lugar útil y grato.

Victoribus