Semana 6 actividad 1
Garcive_aprendizaje y competencias.
La pregunta que sirve de hilo conductor de esta semana es. ¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en una simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?; esta interrogante sirve como un detonador apropiado para realizar las reflexiones necesarias sobre los documentos que acompañan a este trabajo.
En primera instancia se tratarán las concepciones de aprendizaje que nos presenta Pere Marquéz, de las cuales destacan dos puntos a considerar, a saber: a) situar la educación por competencias en alguna perspectiva de aprendizaje, y b) decidir cuales concepciones son más adecuadas con este enfoque en competencias.
El recorrido que realizó el autor a través de las más importantes escuelas psicológicas y pedagógicas de los últimos dos siglos, nos ofrece un panorama resumido de las maneras como se ha interpretado epistemológicamente el problema de conocimiento, o en lenguaje pedagógico-didáctico, del proceso de aprendizaje.
Mientras que algunas perspectivas teóricas enfatizan al conocimiento como objeto principal del proceso enseñanza-aprendizaje, es posible ver que, dados los vertiginosos cambios políticos, económicos y sociales del mundo, no solo se trata ya únicamente del dominio de conocimientos, sino de la significatividad de estos y su aplicabilidad en la solución de problemas reales, es decir, conseguir el desarrollo de aprendizaje y competencias.
En ese sentido, aunque todas las teorías descritas en el texto ofrecieron explicaciones valiosas y adecuadas en su momento y lugar específico, en la actualidad los nuevos modelos pedagógicos se han inclinado por rescatar las teorías del aprendizaje significativo, la psicología cognitiva y la propuesta constructivista, por ser éstas las que ofrecen mejores herramientas para explicar el proceso de conocimiento y la ejecución del aprendizaje.
Estas tres corrientes destacan que el proceso de enseñanza-aprendizaje no debe estar cargado solo a la acumulación de conocimientos enciclopédicos, sino más bien, a una resignificación de lo aprendido en función de la utilidad, funcionalidad y viabilidad de los conocimientos en situaciones reales y específicas para los individuos, en ese sentido, estas corrientes refuerzan la tendencia al desarrollo y promoción de competencias.
Resulta claro, que aún sin el refuerzo de la lectura de Vargas, la respuesta a la pregunta que inició este escrito es negativa. El ser humano es una criatura que aprende de toda situación vital, en ese sentido parecería un proceso trivial, pero en realidad la estructuración sistemática del conocimiento y su aplicación es harto más compleja. Efectivamente se trata de poder evaluar los procesos cognitivos en la actividad de enseñanza-aprendizaje pero no son preguntas cualesquiera, pues, en todo caso, el desarrollo de competencias debe conducir a la construcción de aprendizajes significativos que promuevan la acción. A través de las competencias se potencian los conocimientos para la resolución de problemas, no son emplean al conocimiento, sino que son los mecanismos de acción y reacción que permiten que el sujeto actualice todo su bagaje para actuar en consecuencia, como se puede ver, la construcción de competencias es inseparable de la formación de modelos de movilización y actualización de conocimientos y experiencias
Garcive_aprendizaje y competencias.
La pregunta que sirve de hilo conductor de esta semana es. ¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en una simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?; esta interrogante sirve como un detonador apropiado para realizar las reflexiones necesarias sobre los documentos que acompañan a este trabajo.
En primera instancia se tratarán las concepciones de aprendizaje que nos presenta Pere Marquéz, de las cuales destacan dos puntos a considerar, a saber: a) situar la educación por competencias en alguna perspectiva de aprendizaje, y b) decidir cuales concepciones son más adecuadas con este enfoque en competencias.
El recorrido que realizó el autor a través de las más importantes escuelas psicológicas y pedagógicas de los últimos dos siglos, nos ofrece un panorama resumido de las maneras como se ha interpretado epistemológicamente el problema de conocimiento, o en lenguaje pedagógico-didáctico, del proceso de aprendizaje.
Mientras que algunas perspectivas teóricas enfatizan al conocimiento como objeto principal del proceso enseñanza-aprendizaje, es posible ver que, dados los vertiginosos cambios políticos, económicos y sociales del mundo, no solo se trata ya únicamente del dominio de conocimientos, sino de la significatividad de estos y su aplicabilidad en la solución de problemas reales, es decir, conseguir el desarrollo de aprendizaje y competencias.
En ese sentido, aunque todas las teorías descritas en el texto ofrecieron explicaciones valiosas y adecuadas en su momento y lugar específico, en la actualidad los nuevos modelos pedagógicos se han inclinado por rescatar las teorías del aprendizaje significativo, la psicología cognitiva y la propuesta constructivista, por ser éstas las que ofrecen mejores herramientas para explicar el proceso de conocimiento y la ejecución del aprendizaje.
Estas tres corrientes destacan que el proceso de enseñanza-aprendizaje no debe estar cargado solo a la acumulación de conocimientos enciclopédicos, sino más bien, a una resignificación de lo aprendido en función de la utilidad, funcionalidad y viabilidad de los conocimientos en situaciones reales y específicas para los individuos, en ese sentido, estas corrientes refuerzan la tendencia al desarrollo y promoción de competencias.
Resulta claro, que aún sin el refuerzo de la lectura de Vargas, la respuesta a la pregunta que inició este escrito es negativa. El ser humano es una criatura que aprende de toda situación vital, en ese sentido parecería un proceso trivial, pero en realidad la estructuración sistemática del conocimiento y su aplicación es harto más compleja. Efectivamente se trata de poder evaluar los procesos cognitivos en la actividad de enseñanza-aprendizaje pero no son preguntas cualesquiera, pues, en todo caso, el desarrollo de competencias debe conducir a la construcción de aprendizajes significativos que promuevan la acción. A través de las competencias se potencian los conocimientos para la resolución de problemas, no son emplean al conocimiento, sino que son los mecanismos de acción y reacción que permiten que el sujeto actualice todo su bagaje para actuar en consecuencia, como se puede ver, la construcción de competencias es inseparable de la formación de modelos de movilización y actualización de conocimientos y experiencias

Muy interesantes tus observaciones Víctor:
ResponderEliminarEstoy de acuerdo contigo en que el desarrollo de las competencias promueve la movilización de los conocimientos, y tiene como objetivo último, " La Acción", nuestra labor docente ha cambiado de acuerdo al modelo constructivista, somos ahora responsables de planear, motivar, guiar ,y facilitar el aprendizaje significativo así como de que este aprendizaje sea situado en el contexto en que los alumnos se desenvuelven, de tal forma que es nuestra responsabilidad el diseñar esos ambientes que faciliten el aprendizaje.
Saludos